Escribís de un lado, sellás del otro. Tu agenda, tus apuntes y tus proyectos con un toque que es solo tuyo. 🌷
Está todo anotado, sí. Pero página tras página, nada que la haga linda ni que te den ganas de abrirla.
Ves esas agendas llenas de detalles y pensás que no es para vos. Que hace falta talento o horas que no tenés.
Uno para escribir, otro para decorar, otro para marcar. Y cuando necesitás uno, nunca está a mano.
Pesados, finitos o resbalosos. Después de un rato de apuntes, la mano te pide descanso.
Uno en el escritorio, otro en la cartera, otro en la mochila de los chicos. Y el set completo nunca está junto.
Una punta para escribir con precisión y un sello para decorar en un segundo. Vos decidís qué merece un detalle especial.
📓 Una agenda que funciona pero no enamora
Escribís tu día y le sumás un sello al lado. Cada página tiene algo que te saca una sonrisa.
✏️ “Decorar no es para mí”
Apoyás el sello y listo. Sin dibujar, sin perder tiempo, con resultado lindo desde el primer día.
🖊️ Un marcador para cada cosa
Doble punta: escribís, marcás y decorás con el mismo. Menos cosas, más posibilidades.
🗃️ Marcadores perdidos por toda la casa
Vienen en caja: los usás, los guardás y el set siempre está completo.
De un lado, punta de microfibra para escribir. Del otro, un sello para decorar.
Agenda, apuntes, tareas del cole, tarjetitas, etiquetas, manualidades. Donde quieras dejar tu marca.
Son ideales para darle vida a nuestras agendas A5 removibles y a las hojas del kit para renovar tu agenda: el tracker de hábitos queda divino con un sello por cada día cumplido. Y con los resaltadores y las notas adhesivas, armás tu kit completo.
Un sistema lindo es un sistema que dan ganas de usar.Filgo, en caja.
Escribís y sellás con el mismo.
Papel, cartulina y madera.
Livianos y fáciles de agarrar.